Tangos para Agus

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Mi noche triste

El músico Samuel Castriota había compuesto en 1916 un tango instrumental llamado “Lita”.

El poeta Pascual Contursi escuchó ese tango, y le adosó una letra, cambiándole el título a “Percanta que me amuraste”.

En 1917, Contursi le mostró el tango a Carlos Gardel, quien junto con Razzano y el guitarrista José Ricardo, decidieron grabarlo para el sello Odeón. Pero primero Gardel tuvo que mediar entre Contursi y Castriota, ya que este último rechazaba el título «Percanta que me amuraste». Propuso -y aceptaron- que llevara el nombre de «Mi noche triste»,

y con ese título fue grabado el 9 de abril de 1917.

Pero el disco tuvo una muy pobre repercusión entre el público.

Por esa época se estaba ensayando un sainete titulado “Los dientes del perro” en el Teatro Buenos Aires. El primero de sus dos actos transcurría en un cabaret y faltaba algo… No terminaba de cuadrar. Gardel se enteró y le propuso al director Elias Alippi que incluyera “Mi noche triste”. La actriz de 19 años Manolita Poli lo interpretó durante el estreno del 20 de abril de 1918 con el acompañamiento de la orquesta de Roberto Firpo. La repercusión fue inmediata.

Y así, la grabación de Gardel empezó a venderse como pan caliente. Pero, ¿por qué tanto éxito?

Este tango era totalmente diferente a todos los anteriores. Para empezar, la letra y la música eran igualmente importantes, no se percibía una supeditación de una a otra. Se trataba, además, del primer tango que narraba una historia de principio a fin. No había estribillos ni repeticiones. El tema ya no era jovial o procaz. Se había “humanizado”. Y de esta manera, había nacido el “tango-canción”.

Pero todavía faltaba mucho para que este nuevo tipo de música y su mejor interprete, Gardel, lograran la madurez. Compará, por ejemplo, la primera versión de «Mi noche triste» de 1917 con esta otra de 1930,

Notás la diferencia? En 1917 Gardel cantaba como tenor, y en 1930 ya había cambiado a su registro natural de barítono. Además, se nota más técnica, ¿no?

Esta transición, este período de estudio y aprendizaje, se dio entre 1917 y 1925, y de ahí viene la famosa frase “Gardel: Cada día, canta mejor”.

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